Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

www.Duraderos.Blogspot.com

12.8.17

SPC, la empresa española "fantasma" de telefonía


Ayer, ojeando el último catálogo del operador Orange, me llamó la atención la presencia destacada de una firma de telefonía (y tecnología, en general, puesto que comercializan equipos de sonido, tablets, wearables, etc.) no solo vendiendo a través de Orange sus terminales, sino incluyendo también publicidad a toda página. El nombre de esta compañía es SPC, acrónimo de Smart Products Connection, S.A., un nombre bastante raro, la verdad. Como su dominio debía estar registrado, tuvieron que irse a www.spc-universe.com. No me preguntéis qué narices pinta ese "universe" ahí, y por qué no eligieron otro como spcsa.es, que está libre, pero ellos sabrán.

Por otro lado, el logotipo de la compañía es realmente infantil, un cohete en una especie de círculo con bordes de chapa de botella, supongo que, aunque el cohete tenga una antigüedad de siglos (ya los usaban las tropas del sultán Tipu en el siglo XVIII), en SPC habrán considerado que la silueta de un cohete es vanguardista e innovadora.




Sea como fuere, esta empresa, con NIF A01042878 y radicada en Miñano (Álava), lleva activa en Internet hace relativamente poco tiempo, de hecho su dominio data de mediados de 2014. Tras el escándalo de Zetta uno ya anda con la mosca detrás de la oreja respecto a estas compañías, que aparecen de la noche a la mañana con unos productos que no se sabe muy bien de dónde vienen, y con una página web en la que, lo que más abunda, es la falta de información. Por todo ello decidí ponerme en contacto con ellos y les envié un e-mail, esperando que fuera un proyecto de tecnología española con una marca española capaz de competir en este difícil mundo de la tecnología.

Tras escribirles a su dirección oficial (la que figura en su página web, que es contacto@spc-universe.com), podéis imaginaros la decepción que me llevé cuando descubrí que esa dirección no existía. El correo me fue devuelto con el error 550 (usuario inválido). Si fuera una compañía de nueva creación, podríamos pensar que aún están configurando su sistema de correo, pero cuando no ocurre así y, como es en este caso, se trata de una compañía ya con un par de años en Internet, y con varios productos que comercializan (incluso siendo distribuidos oficialmente por Orange), uno se espera que, como mínimo, sus direcciones de contacto funcionen (y si no, pues que no las pongan). Porque yo me pregunto: ¿qué ocurre si alguien adquiere uno de sus productos y tienen algún problema? Ya, puede acudir a la tienda, pero ¿y si necesita ponerse en contacto con el fabricante?


Por si todo ello fuera poco, cuando acudes a realizar una consulta a su web, te desvía a una página de registro de usuario, lo que no tiene ningún sentido. Página que, encima, tarda bastante en cargar porque sus imágenes son inmensas, aunque luego no las usen en la misma a ese tamaño y las tenga que reducir el navegador, lo que da muestra del nefasto trabajo de diseño que han hecho.

Es una lástima que todo este tipo de compañías, que emergen como setas en estos últimos años con productos de dudosa calidad, y de más dudoso origen (en el manual no pone dónde están fabricados) tengan, además, tan poca atención por los detalles. No se si SPC, como Zetta, será otro chasco más, pero vaya desde aquí un aviso a navegantes con esta marca que de española solo tiene eso: la marca. Y como marca tampoco se puede decir que le hayan echado demasiada imaginación.


| Redacción: Duraderos.blogspot.com